Información sobre la enfermedad de Crohn

La enfermedad de Crohn ocurre cuando el sistema inmunitario del cuerpo identifica erróneamente a las bacterias, los alimentos y otras sustancias como cuerpos extraños. A medida que el sistema inmunitario ataca a estos cuerpos extraños, se acumulan glóbulos blancos en la pared de los intestinos, lo que provoca inflamación y finalmente ulceraciones y lesiones en el intestino.

Factores de riesgo

  • Edad: la enfermedad de Crohn puede desarrollarse a cualquier edad, pero la mayoría de los casos diagnosticados se dan entre 20 y 30 años.
  • Origen étnico: las personas de descendencia judía asquenazí presentan el riesgo más alto de manifestar esta enfermedad, y los caucásicos le siguen en nivel de riesgo.
  • Antecedentes familiares: el riesgo aumenta cuando un familiar cercano, como padre o hermano, padece la enfermedad. Una de cada cinco personas con enfermedad de Crohn tiene un familiar que también tiene la enfermedad.
  • Consumo de cigarrillos: este es el factor de riesgo más controlable. Fumar puede agravar la enfermedad y aumentar la necesidad de practicar una cirugía.
  • Lugar de residencia: si vive en un área urbana o en un país industrializado, se enfrenta a un riesgo mayor de desarrollar la enfermedad de Crohn. Al parecer, los factores ambientales, incluidos la dieta o los alimentos con alto contenido de grasa o refinados, contribuyen al riesgo de desarrollar la enfermedad de Crohn. Las personas que viven en lugares con clima frío también pueden presentar mayor riesgo.

Señales de posible enfermedad de Crohn

  • Dolor abdominal (generalmente en la zona inferior derecha)
  • Diarrea
  • Sangrado rectal
  • Pérdida de peso
  • Artritis
  • Problemas cutáneos
  • Fiebre
  • Sangrado, que puede ser grave y persistente, y devenir en anemia.

Los niños que padecen enfermedad de Crohn pueden presentar retraso en el desarrollo y en el crecimiento.

Detección

Se realizan análisis de sangre para detectar anemia, que puede indicar la presencia de sangre en los intestinos. Los análisis de sangre también pueden revelar un conteo alto de glóbulos blancos, lo que puede ser una señal de inflamación en el cuerpo. El médico puede también hacer un examen visual del colon.

Tratamiento

Las opciones de tratamiento incluyen medicamentos, suplementos nutricionales, cirugía o una combinación de estas opciones. El objetivo del tratamiento es controlar la inflamación, corregir deficiencias nutricionales y aliviar síntomas como el dolor abdominal, la diarrea y el sangrado rectal. El tratamiento depende de la localización y gravedad de la enfermedad, de las complicaciones y de la respuesta del paciente a los tratamientos médicos para los síntomas recurrentes.

La enfermedad de Crohn puede ser recurrente en diversos momentos durante el transcurso de la vida. Esto plantea la dificultad de determinar si el tratamiento ha sido beneficioso.

Terapia farmacológica

  • Antiinflmatorios: el tratamiento farmacológico inicial incluye mesalamina, un medicamento que ayuda a controlar la inflamación. Los posibles efectos secundarios incluyen náuseas, vómitos, acidez estomacal, diarrea y dolores de cabeza.
  • Cortisona o esteroides: la cortisona y los esteroides generalmente son muy efectivos. Al inicio, cuando la enfermedad es más grave, generalmente se receta prednisona en dosis altas. La dosificación disminuye cuando los síntomas están bajo control. El riesgo de infección es un problema asociado a este medicamento.
  • Inmunosupresores: los medicamentos que suprimen el sistema inmunitario se denominan agentes inmunosupresores, y bloquean la reacción inmune que contribuye a la inflamación. Los posibles efectos secundarios incluyen náuseas, vómitos, diarrea y disminución de resistencia ante una infección.
  • Infliximab (Remicade): este medicamento es el primero de varios que bloquean la respuesta inflamatoria del cuerpo. Infliximab es el primer medicamento aprobado específicamente para tratar la enfermedad de Crohn.
  • Antibióticos: los antibióticos pueden tratar el crecimiento bacteriano excesivo en el intestino delgado, causado por constricciones, fístulas o cirugías previas.
  • Antidiarreicos y restitución de líquidos: la diarrea y el dolor abdominal se alivian cuando disminuye la inflamación. Los pacientes deshidratados a causa de diarrea también serán tratados con líquidos y electrolitos.
  • Suplementos nutricionales: los médicos pueden recomendar suplementos nutricionales especialmente para niños con retraso de crecimiento. Para este propósito pueden emplearse líquidos especiales ricos en calorías. Aunque no hay registro de alimentos que causen la enfermedad de Crohn, los cereales voluminosos, las especias picantes y los productos lácteos pueden aumentar la diarrea y los calambres durante un brote.
  • Cirugía: la cirugía es necesaria cuando los síntomas ya no se pueden controlar con medicamentos. Se utiliza para aliviar síntomas que no responden a la terapia médica, y para corregir complicaciones, como obstrucción, perforación, abscesos o sangrado en el intestino. La cirugía no puede eliminar la enfermedad de Crohn, y los pacientes a veces necesitan más de una operación. Según la gravedad de la situación, algunos pacientes pueden requerir extracción de una parte del intestino o del colon entero. Los beneficios y riesgos de la cirugía se deberían comparar cuidadosamente con otros tratamientos.

Prevención

No hay manera de prevenir la enfermedad de Crohn, pero puede controlarse al mantener una dieta nutritiva y bien equilibrada. Al almacenar vitaminas y nutrientes entre episodios, las personas que padecen la enfermedad de Crohn disminuyen las complicaciones de la pérdida de peso o anemia.

La enfermedad de Crohn puede aumentar el riesgo de contraer cáncer de colon, particularmente si afecta a una gran parte del colon o recto. Los pacientes deberían hacerse controles de colon cada uno o dos años para detectar cáncer, o cambios que pueden preceder al diagnóstico de cáncer.

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El Centro de Endoscopia está ubicado en el tercer piso de Aiken Regional Medical Centers.

Para comunicarse con Susan Holsomback, directora de servicios cardiopulmonares y endoscópicos, llame al 803-641-5371 o escriba a Susan.Holsomback@uhsinc.com