Diagnosticada en noviembre de 2015

MaryAnn CavanaughMi madre tuvo cáncer de mama. Así que, en realidad, mi historia comenzó desde niña mientras observaba a mi madre hacer frente de manera digna al cáncer, no solo una vez, sino dos veces. Se sometió a sus mastectomías con 10 años de diferencia. Mientras crecía, vi cómo sacaba lo mejor de su situación, sin quejarse jamás ni sentir pena de sí misma. En ese momento, no tenía idea pero no podría haber sido un mejor ejemplo para mí y lo que sería mi propia batalla contra el cáncer de mama.

Mi diagnóstico llegó en noviembre de 2015 después de haber encontrado un bulto en mi mama. Mi fe me mantuvo en calma y sabía que el Señor me acompañaba desde el comienzo de mi experiencia. Debido a mis antecedentes familiares, opté por someterme a una mastectomía bilateral. No quería arriesgarme a volver a pasar por esto. Estoy segura de que esta fue la elección acertada para mí.

Otro factor importante que me mantuvo en eje durante esta experiencia fue la aceptación. Una amiga muy sabia me dijo que en este momento de mi vida, el cáncer de mama era mi "trabajo". Al principio, no la comprendí, pero a medida que pasaba el tiempo, supe que ella tenía razón. Cuidarme, hacer tanto ejercicio como pudiera y acatar las indicaciones del médico se convirtieron en mi prioridad número uno.

Ese fue el mejor consejo que recibí y es el mejor consejo que puedo transmitir a otras personas. Acepten esta experiencia y hagan el mejor "trabajo" posible. Aún me encuentro en ese proceso y agradezco cada día por tener la perspectiva de esta amiga tan sabia con relación a este desafío en mi vida.